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  • Rocio Alvarez Reyna

¿Por qué elegir Psicoanálisis?

Actualizado: 6 nov 2021

Que es muy largo, que te hacen hablar del pasado cuando el problema es actual, que el analista habla poco y me hace hablar a mí, o que es algo muy snob o eso es para locos. Estas cosas escuché muchas veces sobre hacer un análisis. Por qué elegir esta práctica por sobre otras?

La creencia de que ir a un psicólogo, psicoterapeuta o a un psicoanalista es para locos lo escuché mil veces. Como si el padecimiento, el sufrimiento o la angustia fueran patrimonio únicamente de la locura.

Y tampoco voy a comentar nada (por ahora) sobre la necesidad imperiosa del emisor de reafirmar que no esta loco.


Desde que empecé a formarme me he analizado. Por lo tanto llevo varios años trabajando mi propio inconsciente, y esta es una de las cuestiones más importantes que la formación de un analista sin dudas requiere. Es imposible formarse, estudiar, leer, comprender, ser analista, sin haber transitado la experiencia analítica en primera persona y llevarla hasta el final. En serio, imposible.

Otra de las cuestiones por la cual elijo esta orientación es porque no se parte desde un sujeto universal sino que se apunta a descubrir la singularidad de cada sujeto. Cada síntoma y cada padecimiento son únicos. No se trabaja igual dos veces. Cada caso se piensa y se trabaja vez a vez, uno a uno.


Es por estas razones, entre otras, que hay una imposibilidad lógica en la práctica psicoanalítica en fijar un número de sesiones para tratar una problemática (lamento desilusionar los impacientes).

Desde el psicoanálisis trabajamos mediante la palabra, el discurso del analizante (no los llamamos clientes, los llamamos pacientes o analizantes). También trabajamos con la angustia que es la que generalmente lleva a alguien a consultar con un terapeuta y además es un gran indicador en este recorrido. El analista escucha lo dicho, pero también lo no dicho por el sujeto, con eso de lo que no puede decir. O acaso hay dudas en que hay algo más, escondido detrás de un equívoco, un olvido, un sueño o un chiste? (o nunca confundiste el nombre de tu pareja por el de tu madre?!)


El tratamiento analítico apunta a que cada sujeto descubra el por qué de su propio malestar, estar advertidos de qué es lo que nos hace llegar a ese punto donde no encontramos la salida nos da la oportunidad, que antes no teníamos, de poder maniobrar un poco antes, de anticiparnos. Y también apunta a ubicar donde esta puesto el deseo del sujeto, deseo que es inconsciente y es lo que vivifica, lo que nos pone del lado de la vida. Más importante aún, el deseo está también del lado de lo singular y único que cada uno tiene. Descubrirlo y poder reubicarnos subjetivamente en dirección al deseo es quitarle al malestar su soberanía.

El trabajo al que se enfrentará quien se decida comenzar un análisis no será fácil, hay que estar dispuesto a bucear en un mar donde se alojan todos nuestros miedos, deseos, frustraciones, traumas... todo eso de lo que nada queremos saber pero que ha empezado a salir a flote y nos lo esta anunciando el síntoma. Es como una lucha en el barro con uno mismo, pero en la esquina del ring, estará en todo momento el analista, para acompañar y orientar, lo mejor posible, el combate.


Si estás buscando psicoterapia online o presencial podes contactarme aquí.



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